Angela Vicario | E02. Entre la Gloria y el Olvido: Lope de Vega
15403
post-template-default,single,single-post,postid-15403,single-format-standard,ajax_leftright,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-16.8,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive

E02. Entre la Gloria y el Olvido: Lope de Vega

Como aquí se cuentan historias y hablamos mucho de literatura, hoy os traigo a un maravilloso personaje del Siglo de Oro. Lope de Vega fue eso: todo un personaje. Si tuviera que hacer su ficha para convertirlo en protagonista de un libro, probablemente me resultaría increíblemente divertido responder a todas las preguntas que hago cuando construyo personajes. Como siempre os digo, vuesas mercedes: la historia es una de las mejores fuentes de inspiración. Disfrutadla, investigadla, degustadla. De momento, os traigo un pequeño aperitivo sobre Lope de Vega:

 

 

 

 

TRANSCRIPCIÓN DEL PODCAST

 

Conocemos las grandes figuras de la humanidad a través de las fotos que aparecen en los libros de historia y las fechas que nos vemos obligados a aprender. No son para nosotros más que datos, biografías que olvidamos al cabo de un tiempo. Sin embargo, todos los personajes del gran relato de la historia vivieron y murieron en las mismas calles que nosotros. Rieron, lloraron y amaron de la misma forma en que hoy lo hacemos. Y de alguna manera, todos dejaron su pequeña huella en la tierra. Sin embargo hay algunos cuyo legado es tan grande que, aun relegados a ser un pequeño retrato en el margen de un libro , alcanzaron la gloria en nuestra memoria colectiva. Un 25 de noviembre de 1562 nacía en Madrid uno de esos hombres: Félix Lope de Vega y Carpio.

 

Lo llamaron Monstruo de la Naturaleza, y Cervantes lo bautizó como Poeta del Cielo y de la Tierra. Sus sobrenombres no iban desencaminados, Lope de Vega, un hombre de origen humilde, llegó a ser conocido por todos los rincones de España y sus versos le provocaron trifulcas y un destierro. Estudió cuatro años en la Universidad de Alcalá de Henares y fue expulsado a causa de su comportamiento inaceptable y sus líos de faldas. Y, por si fuera poco, acabó ordenándose sacerdote, cuyos votos rompió en reiteradas ocasiones. Y es que al autor de Fuenteovejuna le resultaba imposible contar sus amores con los dedos de las manos: aunque se puede afirmar que no estaba enamorado de todas sus conquistas, lo que sí es cierto es que su venganza por el despecho de Elena Osorio, sobre la cual distribuyó unos versos ofensivos, le costó el destierro. Y es que la actriz lo abandonó. Sí, a Lope. El famoso don juan fue rechazado por su gran amor.  Lope se casaría con otra mujer, pero sus devaneos amorosos no cesarían. El poeta y escritor fue bien conocido por sus escándalos hasta el final, que llegó un 27 de agosto de 1635.

 

Muere la vida, y vivo yo sin vida,

ofendiendo la vida de mi muerte,

sangre divina de las venas vierte,

y mi diamante su dureza olvida.

 

Está la majestad de Dios tendida

en una dura cruz, y yo de suerte

que soy de sus dolores el más fuerte,

y de su cuerpo la mayor herida.

 

¡Oh duro corazón de mármol frio!,

¿tiene tu Dios abierto el lado izquierdo,

y no te vuelves un copioso río?

 

Morir por él será divino acuerdo,

mas eres tú mi vida, Cristo mío,

y como no la tengo, no la pierdo.

No Comments

Post A Comment