Angela Vicario | Escritura, recursos narrativos
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NACIMOS PARA CONTAR HISTORIAS

Hace mucho, mucho tiempo, en un lugar no tan lejano, el ser humano vio por primera vez la luz del mundo. Y en algún momento cercano a nuestro despertar, esta extraña raza a la que a veces le daba por utilizar razón, hizo nacer la ficción. Apareció el mito, la leyenda, la necesidad de contar lo real como algo grandioso; de idear personajes maravillosos a los que seguir, a los que querer y a los que odiar; de idolatrar a quienes nos precedieron narrando sus hazañas, admirando cómo consiguieron completar gestas que a sus contemporáneos se les figuraron imposibles.

 

Hace menos tiempo, en un lugar igual de lejano (o de cercano), nació un alma humana llamada a contar historias. No me refiero a mí, ni tampoco a vuesas mercedes. Porque lo cierto es, que como humanos, como anthropos, como esos seres que los griegos veían a mitad de camino entre lo terreno y lo divino, todos tenemos la necesidad de contar historias y de escucharlas. Hablo de mis vecinos, a los que oigo contar cuentos a sus hijas por las noches; de mi prima, que conoce a todo el mundo y siempre tiene un chisme nuevo que susurrarme al oído; de mi madre, que rompía a sudar cada vez que le pedía que se inventara una aventura en la que apareciera Peter Pan (otra más…).

 

Todos, sin excepción, contamos historias todos los días, a todas horas. Marujear sobre lo que ha hecho la vecina del quinto es contar una historia; hablar acerca de lo que te ha ocurrido hoy, es contar una historia; conjeturar sobre lo que ocurrirá mañana en la cita con esa persona que te gusta, es contar una historia. Narramos constantemente, y nos gusta hacerlo.

 

Estos anthropos que nos extendimos por la Tierra hasta colonizarla por completo, nacimos amando la ficción. Así que, no importa si vuesas mercedes desean escribir libros para calzar mesas o narrar con propiedad lo que saben acerca del amante de la tía de la de la mercería. A todo os doy la bienvenida. Porque aquí, se habla de eso: de contar historias.

 

¿ALGO MÁS? Pregunta, y contestaré en seguida.